Nada importante ni relevante a la distancia, una vida cualquiera es esta mi vida, pero aún de las vidas cualesquiera pueden volverse en extraordinarias gracias a la opinión publica o a una intensa actividad interior. Un ejemplo es el de la señora de 95 años, Maria Amelia que publica su blog y es multipremiada por ser quien es y ya. Salvada de la ignominia gracias al blog que le regalo su pariente. Otro es el hijo del papa, "El Canaca" de Jalisco que se convirtio en figura pública por decir incoherencias de borracho frente a las cámaras de un programa de tv y luego por morir atropellado hallandose sobrio(dicen), ahora ya hasta santo se le proclama. Ambos en lados distintos del gran charco han encontrado la fama sin proponerselo.Yo no busco fama tampoco, y hoy me lo preguntaba al pasar frente al puesto de revistas en la calle y mirando la foto de Alejandra Guzmán en su trajecito dorado de muchas tiritas y luciendo su sonrisota. ¿quisiera que me vieran con una sonrisota parecida? Más bien este ejercicio es el producto de mi náusea, un desfogue ante la vanidad y la vacuedad de mi vida. un elogio de egocentria, un baño de pureza o un mero retrato hablado de mi acontecer y mis circunstancias siempre que no me gane la flojera.
En esta etapa he matado a una maestra para darle lugar a un personaje que es el mismo pero con diferente actividad aunque aseguro que la muerta amenaza a ratos con renacer.
Hannale.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario